Cómo prevenir una infección

Deberá evitar cualquier tipo de infección durante varios meses después del trasplante.

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Después de someterse a un trasplante, correrá el riesgo de desarrollar una infección. Hasta que el sistema inmunitario se reponga, el organismo no contará con todas las herramientas que necesita para combatir una infección por sí solo.

Aunque las primeras 2-4 semanas después del trasplante son fundamentales, es importante que se proteja frente a las infecciones durante uno o dos años después del trasplante y durante más tiempo aún si desarrolla la enfermedad injerto contra huésped.

Lavarse bien las manos después del trasplante

El equipo médico le dará una serie de pautas para ayudar a evitar infecciones hasta que el sistema inmunitario se reponga. La más importante es que se lave bien las manos con agua y jabón de manera frecuente antes de realizar las siguientes tareas:

  • comer o preparar la comida;
  • tomarse los medicamentos;
  • después de tocar catéteres y heridas.

Asegúrese de lavarse las manos después de las siguientes tareas:

  • cambiar pañales (si puede hacerlo);
  • tocar plantas o suciedad (si puede hacerlo);
  • ir al baño;
  • tocar animales;
  • tocar líquidos corporales o artículos que puedan haber estado en contacto con líquidos corporales, como ropa, sábanas o inodoros;
  • salir al aire libre o a un lugar público;
  • quitarse los guantes;
  • recoger y tirar la basura (si puede hacerlo).

Evitar exponerse a agentes infecciosos después del trasplante

Durante los primeros seis meses después del trasplante —más aún para quienes reciben fármacos inmudepresores— deberá evitar exponerse a fuentes de infección. Es posible que el centro de trasplante le recomiende evitar:

  • multitudes;
  • personas que tengan una infección o hayan estado expuestas a una infección;
  • personas que se hayan vacunado frente a la varicela, la poliomielitis, el herpes zóster o la gripe;
  • cambiar los pañales de un bebé;
  • hacer tareas de jardinería o excavar tierra;
  • fumar o estar junto a personas que fumen cigarrillos, puros, pipa o marihuana;
  • caminar, caminar por el agua, nadar o jugar en estanques o lagos;
  • sitios en obras y proyectos de reforma.

Limpiar las encimeras de la cocina y los baños a diario con una disolución compuesta por una parte de lejía y 10 partes de agua puede ayudar a eliminar los agentes infecciosos.

Si vive en una zona rural, puede que deba tratar el agua de pozo antes de beberla.

¿Puede haber mascotas en el hogar después del trasplante?

Las normas relativas a la posesión de mascotas durante la recuperación varían entre centros de trasplante.

Es posible que el centro de trasplante le pida que evite:

  • mascotas enfermas o pequeñas;
  • animales que estén enfermos;
  • reptiles, como lagartos, víboras, tortugas o iguanas y los artículos que estén en contacto con ellos;
  • pollos y patos;
  • mascotas exóticas, como monos o chinchillas;
  • limpiar areneros o jaulas, tirar los desechos de los animales u otras actividades por las que deba estar en contacto con las heces de los animales;
  • excrementos de pájaros;
  • limpiar peceras.

Es posible que el centro de trasplante también le recomiende:

  • que mantenga el arenero del gato alejado de las zonas en las que se prepare la comida o se coma;
  • que mantenga al gato en el interior de la vivienda;
  • que no adopte gatos callejeros;
  • que cubra los areneros del patio para evitar que los gatos lo usen como caja sanitaria.

Más vale prevenir que curar

Si presenta síntomas de fiebre o infección, llame de inmediato al médico.

Incluso las infecciones más despreciables pueden ponerle en riesgo mientras que el sistema inmunitario está débil. Por lo general, las infecciones son más fáciles de tratar si se detectan con rapidez.

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