Cómo ayudar a los niños a salir adelante

Durante el período de recuperación, pueden ser necesarios cambios rutinarios en el hogar, que pueden ser molestos para los niños.

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La recuperación de un trasplante compete a toda la familia. Durante los primeros meses de recuperación, la rutina del hogar cambiará de tal forma que afectará a todos los miembros de la familia.

Deben tomarse precauciones especiales para proteger al niño de las infecciones (p. ej., limitar las visitas, especialmente las de quienes estén enfermos o hayan estado expuestos a alguien enfermo). Por lo tanto, es posible que sus hijos no puedan invitar a amigos a casa durante un tiempo y esto es desalentador.

Hasta que se recupere, es posible que otros familiares deban colaborar y ayudar con las tareas del hogar. Es posible que los niños se molesten por tener que acometer tareas adicionales.

Tendrá que acudir a las consultas externas o al consultorio del médico con frecuencia y es posible que los niños pequeños deban asistir también. Para los niños, puede ser aburrido sentarse y esperar en la sala de espera de las consultas externas, especialmente si esto les impide juntarse con sus amigos o practicar sus actividades favoritas.

Es probable que sus hijos:

  • se alejen durante este período;
  • se nieguen a hablar con sus padres;
  • se comporten de manera inadecuada en la escuela o en el hogar.

Es posible que a sus hijos les resulte útil hablar con un orientador con quien puedan expresar sus sentimientos y temores en un ambiente seguro, sin ofender a sus padres.

Cómo ayudar a los hermanos de los niños que se han sometido a un trasplante

Es posible que los hermanos del paciente sientan que los han dejado de lado cuando este vuelva a casa. Puede que estén molestos por toda la atención que recibe el paciente o que sientan que están sujetos a distintas reglas.

Es posible que los hermanos digan que están enfermos para llamar la atención. Con frecuencia, el niño cree que realmente está enfermo. No subestime a su hijo si le dice que está enfermo. Aborde este problema con la dedicación con la que lo haría si el problema lo tuviera el niño que se ha sometido al trasplante.

Asegúrese de escuchar a los hermanos y de ajustarse a sus necesidades de la mejor forma posible. Aunque puede resultar complejo, es importante que dedique cierto tiempo a cada niño de la familia. Todos los niños deben ser conscientes de que se les quiere y de que son importantes. Cosas tan sencillas como salir a pasear por el parque, ir a tomar un helado o ver una película juntos refuerzan todo ello.

No obstante, lo más importante es que la comunicación entre los miembros de la familia sea fluida. Para una familia, puede ser difícil recuperarse de un trasplante, pero juntos seguirán adelante y verán que los vínculos familiares se fortalecerán.

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