Retos emocionales después de un trasplante

Los altibajos emocionales son habituales después de un trasplante. 

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La vuelta a casa después de un trasplante es un momento maravilloso, pero también puede ser estresante para toda la familia.

La red de seguridad formada por médicos y enfermeros disponibles las 24 horas en el hospital ha desaparecido. Ahora es responsabilidad del cuidador controlar su salud hasta que pueda hacerlo usted mismo. Esto puede ser estresante, tanto para usted como para el cuidador.

Por otro lado, es un momento de mucha incertidumbre. Aunque el trasplante ya se ha completado, no hay forma de saber con certeza cuánto tiempo prolongará su vida ni si estará curado. Es normal que tenga miedo a las recaídas y puede pasar cierto tiempo hasta que se sienta seguro para hacer planes o asumir compromisos a largo plazo.

Es posible que las funciones familiares varíen debido al trasplante, al menos durante un tiempo. Si es usted la persona que se encarga de las tareas diarias del hogar, necesitará ayuda con dichas tareas mientras que se repone. Puede ser frustrante depender de otros para satisfacer sus necesidades.

Además, es posible que se vea diferente, en particular si toma medicamentos para controlar la enfermedad injerto contra huésped, y esto puede cohibirle y entristecerle. Si está usando corticoesteroides para controlar la enfermedad injerto contra huésped, puede experimentar cambios significativos en el estado de ánimo. Esta montaña rusa de emociones puede ser difícil de abordar, tanto para usted como para su familia.

Algunas de las personas que se han sometido a un trasplante experimentan síntomas similares a los del estrés postraumático durante un tiempo. Ciertas imágenes, olores o sonidos pueden hacerle recordar momentos desagradables del tratamiento. Los cuidadores también pueden experimentar estrés postraumático. Es posible que pasen varios meses hasta que pueda estar todo un día sin pensar en la enfermedad o el trasplante.

Para la mayor parte de las personas que se someten a un trasplante, el estrés emocional sufrido tras este desaparece con el tiempo. Resulta útil concentrarse en cosas que controla en lugar de preocuparse por cosas que no puede controlar.

Es importante no desatender o subestimar los sentimientos. Encontrar un modo de canalizar los sentimientos puede ayudarle a reducir el estrés y a seguir adelante de una manera saludable.

Encontrar apoyo emocional

Si necesita ayuda para hacer frente a sus emociones después de un trasplante, puede resultarle útil confiar en un ser querido u orientador religioso. Algunas personas creen que hablar con un orientador profesional les ayuda a entender y a abordar sus preocupaciones.

Es posible que el centro de trasplante ofrezca servicios de orientación o pueda buscarle un orientador en un hospital local o centro oncológico a través de la Sociedad Estadounidense de Oncología Psicosocial.

Hablar con otras personas que se hayan sometido a un trasplante también puede ayudar. El programa Caring Connections de BMT InfoNet puede ponerle en contacto con otras personas que han pasado por un trasplante y que han experimentado los mismos altibajos que usted.

Los grupos de apoyo suelen ser útiles a la hora de recibir ayuda y saber cómo otras personas hacen frente a la recuperación. La mayoría de los grupos de apoyo se organizan por enfermedad, por lo que, si se pone en contacto con organizaciones como la Fundación Internacional contra el Mieloma o la Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma, le ayudarán a buscar grupos de apoyo que se reúnan en su zona.

También puede buscar grupos de debate en Facebook, SmartPatients y otros foros en línea.

Si le resulta complejo abordar la tristeza y la angustia o si cree que tiene una depresión clínica, hable con su médico. Puede que necesite medicamentos durante un tiempo para ayudarle a hacer frente a la situación. No se trata de una derrota, sino de una ayuda temporal para la recuperación.

Algunos pacientes usan técnicas como escribir en diarios, redactar boletines digitales o participar en actividades sociales para abordar el estrés. Usted no controla cómo se siente, pero puede tratar dichos sentimientos, de modo que no afecten a su vida diaria.

Eche un vistazo a esta presentación sobre cómo abordar los problemas emocionales después de un trasplante.

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