Segundo cáncer primario

Son pocos los pacientes que desarrollan un segundo cáncer primario varios años después del trasplante.

Printer-friendly versionPDF version
Spanish

Los segundos cánceres primarios son cánceres que se producen varios meses o años después del trasplante. Son cánceres diferentes de aquel por el que se realizó el trasplante.

Los segundos cánceres primarios son poco frecuentes, pero los pacientes que han pasado por un trasplante tienen más probabilidades de desarrollar estos cánceres que la población en general.

Leucemia y SMD después de un trasplante

En ocasiones, pueden desarrollarse leucemia o el síndrome mielodisplásico (SMD) en aquellos pacientes cuyo trasplante se realizó con sus propias células madre (trasplante autólogo).

El riesgo es mayor para los pacientes que:

  • recibieron ciertos tipos de quimioterapia, como Cytoxan o el etopósido, antes o durante el trasplante;
  • se sometieron a una irradiación corporal total;
  • eran mayores cuando se sometieron al trasplante.

Los análisis de sangre de rutina pueden detectar la leucemia o el SMD.

Tumores sólidos después de un trasplante

Los tumores sólidos se desarrollan en el 2-5 % de los pacientes después de un trasplante. Aunque son poco frecuentes, el riesgo de desarrollar tumores sólidos aumenta con el paso del tiempo.

  • En ocasiones, se desarrolla un cáncer de mama en las pacientes que recibieron radioterapia en el pecho.
  • Los pacientes que han tenido la GVHD crónica corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel o de boca que la población en general.

Prevención del cáncer después de un trasplante

Las pruebas de detección anuales revisten una gran importancia, ya que los problemas que se detectan rápido suelen ser más fáciles de tratar que aquellos que se descubren más tarde.

Las guías de detección para quienes se han sometido a trasplantes son similares a las que se recomiendan para la población en general. Sin embargo, las mujeres que hayan recibido radioterapia en el pecho deberían hacerse una mamografía a los 25 años u ocho años después del trasplante, lo que se produzca primero, y otra antes de los 40.

Siguiente página: Efectos a largo plazo de un trasplante pediátrico